13 jun. 2011

simply to the cross I cling

El año pasado tuve la oportunidad grandiosa de conocer una cultura distinta, de trabajar con buenos investigadores, escribir una tesis, colaborar en un artículo, etc. De esa experiencia aprendí mucho y me traje muchas cosas interesantes pero nada de eso fue lo mejor. Casi desde "siempre" me había considerado cristiano-evangelico pues crecí en el "ambiente". Me sabia el vocabulario, la forma de actuar, la música que debía escuchar, etc, etc, Era uno de ellos o al menos así me consideraba; desafortunadamente no lo era.

Mi primer contacto con literatura del tiempo de la Reforma Protestante fue durante mi primer pequeña estancia fuera de México, en el cual tuve largas horas para leer en la noche y fue así que me di cuenta que estaba totalmente perdido, me di cuenta que el Dios en el que creía (o decía creer) no era el Dios descrito en la Biblia (aunque yo afirmaba que lo era), no era el Dios que ha sido anunciado por generaciones de cristianos fieles a la historia de la Iglesia Cristiana. Esto definitivamente cambió mi vida. Esto fue lo mejor que me traje. A mi regreso a México, tenía otros intereses, lo que antes consideraba como muy importante y primordial ahora estaba en segundo lugar. Aún deseo hacer muchas cosas como estudiar un doctorado, hacer investigación, etc, etc. pero no son mas lo primordial. Antes quería ser doctor para que la gente me respetara para demostrar mi capacidad y sentirme orgulloso de mi mismo y para divertirme. Estaba muy equivocado. Creo que algo cambió hasta mi amigo Arturo me preguntó varias veces "que me habían hecho" por allá. Es sencillo, hoy espero poder vivir cada día para poder honrarle.

Esta es la explicación de la entrada anterior. Un mensaje como el del video de l post anterior cambió totalmente mi perspectiva de todo. Espero que a ustedes también.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Es increible, como a veces uno puede pertencer al mundo cristiano y participar de todo; sin embargo, estar lejos de tener comunión con Dios.

Creo que todos los hombres luchamos de alguna manera u otra contra Dios. Luchamos por lo que queremos y buscamos. Aún luchamos estando dentro de una iglesia, aún luchamos después de 20 años de cristianos.

Estoy de acuerdo con el hombre del video cuando dice que arrepentirse es darse por vencido; renunciar a tus sueños, a tu voluntad.

Yo también he estado perdido muchos años, divagando en un montón de cursilerías que según yo eran cristianas. Empiezo a ver un poco más la luz. Me da gusto leer que tu también lo haces.

El mensaje de Cristo es tan sencillo que a veces a nosotros seres humanos nos resulta complicado. Queremos agregar cosas al mensaje porque no creemos en su suficiencia.

Cristo es suficiente.

El mono que se fue al cielo dijo...

Bien.

PAGE dijo...

@Anonimo

Totalmente de acuerdo.

ga